Miguel Fernández Carrasco que en aquella época contaba con 24 años su profesión era la labranza, en  el dia 29 de enero de 1976 se encontró con un suceso que no pudo explicar el cual seguramente le marco de por vida, el residía en la localidad sevillana de Benacazón. El regresaba de  madrugada de ver a su novia en Sanlucar la Mayor, sobre las doce y media de la noche caminaba por la carretera en dirección a su casa, en la vecina localidad sevillana de Benacazón, cuando se llevó un susto mayúsculo.

De regreso a casa vio «algo así como una estrella grande» que tras darle una pasada, desapareció de lleno. La segunda vez que vio el objeto sucedió lo mismo, pero pasados «un cuarto de hora después de la segunda pasada vino y se posó en tierra a unos dos metros de mí», aseguró entonces Fernández Carrasco. «Me paré y salieron dos hombres con un ropaje parecido al de los hombres-rana, con un cinturón de hebilla ancha y en el centro una lucecita que me pareció una especie de piloto. Los dos se pusieron a hablar y yo no los entendía», asi lo relataba el labrador para el periódico ABC, echó a correr hasta que sintió  «el ruido de unos poderosos motores y al volver la vista atrás vi que el ovni se ponía encima de mi despidiendo algo que me quemó, perdiendo seguidamente el conocimiento».

Cuando el labrador recobro el conocimiento, estaba tendido en la puerta de su casa, abierta de par en par donde le encontró su hermana

Estaba lleno de tizne en la cara y en las manos. Y según me han dicho no hacía más que gritar: ¡Cierra la puerta que entra la estrella!», continuó Fernández Carrasco, que llegó a dibujar esa «especie de cabina telefónica con tres patas y un piloto encima que giraba proyectando una luz roja y blanca».

La noche que vio ese ovni el solo había tomado dos cervezas eso comentaba desde la cama del hospital de San Lázaro

 El médico de guardia hizo constar en su informe que Miguel presentaba grave estado de agitación e inquietud, así como conjuntivitis y ligeras quemaduras y tizne en la parte derecha de la cara y en la mano derecha y que el herido manifestaba haber sido atacado por extraterrestres.

Al llegar herido al hospital de San Lázaro de Sevilla y afirmar que fue víctima de una agresión, se cursó la denuncia al Juzgado nº6 del Prado de San Sebastián

Este suceso OVNI llego a los juzgados españoles.  A tenor del artículo 789 de la ley de Enjuiciamiento Criminal, el juez de Instrucción número 6, Santos Bozal Gil, «dispuso la incoación de diligencias previas y la comparecencia de Miguel, quien expuso lo ocurrido»

ABC el 12 de febrero de 1978 informo:

El médico de guardia, Monsalve Cano, declaró que el agredido era un hombre normal, no alcohólico y que cuando lo examinó no presentaba síntomas de embriaguez.

Manifestó que estaba obsesionado con la idea de haber sido atacado por una estrella y que estaba excitado, lo que ahora se describiría como crisis nerviosa. Añadió que presentaba una conjuntivitis idéntica a la que se produce con motivo de una luz intensa, sin descartar que pudiera ser también producida por fricción continuada de las manos. Y describió que Miguel no presentaba lesión alguna y sí manchas negruzcas, oleosas, «que no eran las corrientes producidas por humos o gases de combustión de vehículos, pues se quitaron fácilmente y no hubo necesidad de utilizar alcohol para que desaparecieran».

 

«El juez Bozal Gil dictó auto y considerando que de lo actuado no aparecía la existencia de un hecho que pudiera ser constitutivo de delito, cuyo autor o autores se desconocían, sobreseyó provisionalmente las actuaciones, ordenando el archivo de las mismas», concluyó Benigno González en su crónica.

Miguel Fernández Carrasco falleció en agosto de 2012, según ha podido confirmar ABC en el padrón de la localidad sevillana.

¿Habló alguna vez del asunto años después? «Con nadie, ABC lo recogió en sus páginas en la época pero jamás habló con los medios tras ello», asegura el investigador  Jose Manuel García Bautista.

La versión del pueblo es que unos familiares políticos que lo condujeron casi a rastras hasta una carbonería cercana, donde habría sido agredido entre restos de aceite, carbón y alquitrán.

Miguel Fernández Carrasco sabía que en la zona de Benacazón los días 9 y 10 de enero se habían producido una serie observaciones OVNI ya que en su pueblo había diferentes testigos  quizá el quiso ocultar el linchamiento de familiares políticos con esa historia , para no tener mas problemas con ellos, nunca se sabe.

 

Manuel Carballal y el Documento Oficial del juez

Fue uno de los casos que más le llamo la atención por ser las únicas negligencias judiciales únicas en Europa que un juez abrió unas negligencias porque un Ovni agredió a un español.

Manuel consiguió entrevistar al juez lo entrevisto, en el despacho le dijo que había estado ya JJ Benitez y que no habían conseguido el documento ya que era un documento antiguo, estaría dentro de un archivador en una montaña de papeles.

Carballal se acerca a los juzgados y tras 11 días de búsqueda de papeles aparecieron esas negligencias.

Carballal se acercó al hospital donde asistieron al testigo y donde si encontró los informes médicos.

Tras una lucha incansable de Manuel Carballal consiguió esos documentos.

Puedes escuchar un programa en Dimension Limite donde cuenta como consiguió los documentos, no fue una cosa fácil pero tras una lucha accedió a ellos.

ANALISIS DE LAS SUSTANCIAS DE SU ROPA

Según los análisis realizados

La Grasa se dictaminó que se trataba de aceite mineral, grasa vegetal o animal y carbón.

Las manchas pálidas eran grasa, algunas se trataban de aceite mineral y las negruzcas se correspondían con carbón e incluso cisco del utilizado en las estufas caseras. 

 

Fuentes: Revista El Ojo Critico nº53, ABC, http://www.garciabautista.net/

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