La localidad está considerada como uno de los ‘puntos calientes’ de historias sobrenaturales y ufología de Valladolid, con la leyenda de los ‘hombres-chopo’ como principal seña de identidad

Articulo de Javier M Faya
Según la Real Academia Española, la sexta acepción de ‘fe’ es «Seguridad, aseveración de que algo es cierto». Este viernes Castronuño acoge la ‘ruta de los hombres-chopo’, que conmemora un suceso extraordinario que pudo haber pasado allí hace 41 años, pero que no está del todo comprobado: el contacto de una persona, César Gómez Cea, antiguo pastor, con tres humanoides. Aparte de su testimonio hay otro que lo corrobora parcialmente, el de Luis Herrero, el hombre con el que habló (era el encargado de la finca y su jefe) inmediatamente después de que ‘viera’ mientras cuidaba ovejas a «tres seres que parecían hombres de 2,80 metros, con pelo, brazos y dedos larguísimos, vestidos con pantalones y camisas de cuero marrón claro, con botas altas».
Una y otra vez cuenta la historia a quien quiera conocerla, aunque para eso también está internet y un reportaje de Cuarto Milenio. Pero preferíamos el cara a cara. «Serían las nueve y media de la mañana, yo estaba en una balsa de cemento, junto al embalse, en una chopera, y les vi, me dijeron cosas sobre mi vida, todas ciertas, y otras que no puedo contar porque me puedo buscar problemas, luego me desvanecí», confiesa este hombre que tiene 90 años (quizás su secreto de longevidad está en que se levanta todos los días a la una del mediodía), gran sentido del humor, mente preclara y buen pulso para fumarse un purito Faria en la terraza del bar de sus hijos, el Triángulo.
Sostiene que ha estado cuatro veces con los ‘hombres-chopo’, casi siempre por las mañanas y una por la tarde, la última hace tres o cuatro meses, que siempre se le aparecían tres salvo en una ocasión que fueron dos («Se había ido a una boda», comenta con guasa) y que nunca les preguntaba nada. «Bueno, la última vez sí, si me quedaba poco de vida, tengo ya 90 años… Me dijeron que no me preocupara, que tenía cuerda para rato», señala al tiempo que recalca que no está «ido».

Cartel de la ruta. – Foto: AsocastronaUno podría pensar que estamos ante los desvaríos o las gracias de un anciano con afán de protagonismo, pero el testimonio de Herrero que se puede ver en internet da que pensar. Cuatro o cinco días después de ese presunto contacto, Luis, que le dijo que estaba chiflado, contó en el programa de Íker Jiménez que oyó desde su casa mientras veía la televisión unos gritos humanos sobrecogedores, unos alaridos por la noche en la zona donde estaba el pastor, y que su hijo Jaime, que llegó a casa a las tres de la mañana, también los oyó -se sintió perseguido- y, de hecho, cerró las ventanas para que ese ‘algo’ o ‘alguien’ no entrara.
El presidente de la Asociación de estudios del misterio y cofundador de Kilómetro OVNI, Nando Domínguez, considera que los últimos datos aportados por César no son creíbles:«Hay que comprender que César tiene una edad».
De la misma opinión es su colega Miguel Ángel Moyano, cofundador de Kilómetro OVNI y coorganizador de las rutas ufológicas por el pueblo (la última fue el pasado 18 de julio): «Está mayor, pero el hecho es real». Tan real como le sucedió a Venancio, ‘Nancho’, un vecino de Castronuño que, presuntamente, fue abducido en 1983.

Los investigadores Nando Domínguez y Miguel Ángel Moyano, con Venancio, ‘Nancho’, que pudo ser abducido en 1983. – Foto: Kilómetro Ovni’quemado’. La avanzada edad es también esgrimida por su hijo César mientras limpia la barra del bar. Está convencido de que su padre contó la verdad de lo que pasó aquel día, pero que, lógicamente, se nota el paso del tiempo. Además, y este punto es importante, está «quemado» con algunos periodistas. De hecho, el protagonista de esta historia se queja de que jugaron «con sus derechos de imagen».
Puede que esté harto de preguntas. «Yo pienso que ya se ríe de la gente que le está preguntando y que solo tuvo un encuentro, a nosotros nos ha llegado a decir que hubo varios contactos, uno en 2024, que los perros no ladraron…», señala un investigador. Que esté ‘quemado’ el protagonista de esta historia no es sinónimo de que todo esto sea mentira.
«Alguna vez he visto que la gente en el bar le ha dado guerra con el tema y no lo ha asimilado bien psicológicamente. Entre eso y los 90 años que tiene… en fin, ha sido una ida de olla. César es una persona muy querida en el pueblo, con muchos valores y su historia es cierta», subraya Quique Seoane, exalcalde, concejal y presidente de Asocastrona, la asociación que organiza la ‘ruta de los hombres-chopo’, que ya va por su octava edición y que arranca este viernes, a las 22.00 horas, en el cartel multidireccional del parque de La Muela.

Nando Domínguez, presidente de la Asociación estudios del misterio, durante una explicación en la última ruta ufológica. – Foto: Kilómetro OvniSe trata de un paseo nocturno temático de 8,5 kilómetros y de baja dificultad, durante el cual los participantes recorrerán los bellos parajes de la reserva natural de Castronuño donde, según el testimonio de César, tuvo lugar el encuentro. A lo largo del recorrido se realizarán varias paradas para recordar esta misteriosa leyenda.
«Acudieron 300 personas la primera vez que lo organizamos en 2019. Tuvo mucho que ver que saliera la historia en televisión. Luego vino la pandemia y hubo dos años que no se celebró y en las últimas ediciones rondamos el centenar de caminantes», comenta el antiguo regidor, que hace la siguiente reflexión:«Esto es Castilla y, en general, creo que nos cuesta hablar de nuestra mitología y dar valor a ese patrimonio más misterioso o esotérico. Probablemente, si el caso de ‘los hombres-chopo’ hubiera ocurrido en un pueblo de Irlanda, por poner un ejemplo, hoy sería uno de sus principales elementos identitarios. Habría una estatua en una rotonda y los niños estudiarían la historia en el colegio».
Ahora que se ha citado a Irlanda, país conocido por sus historias populares donde la leyenda se confunde con los mitos, algunos estudiosos consultados identifican a los ‘hombres-chopo’ con los ‘lisovik’ (o ‘leshi’), espíritus protectores de los bosques en la mitología eslava. Actúan como pastores de los árboles y de los animales salvajes, cuidando la naturaleza, pero mostrando un carácter travieso o peligroso con quienes no la respetan. Se puede decir que son amigos de los pastores, pastores como César, un anciano lleno de secretos que quizás se lleve muchos de ellos a la tumba.
‘Nancho’, el vecino que pudo ser abducido y perseguido
Este periódico intentó ponerse en contacto con Venancio Álvarez, vecino de Castronuño conocido como ‘Nancho’, pero se negó a hablar (en ocasiones ha confesado tener miedo). Sí lo hizo en la última ruta de ufología de Kilómetro Ovni para dar testimonio de su experiencia.
El 16 de noviembre de 1983, por la tarde, regresaba de Valladolid, donde trabajaba en la FASA. Salió una hora antes para preparar la tradicional matanza.
Se le hizo de noche y, de repente, una luz iluminó el cielo y todo el monte, como si hubiese amanecido. Yel motor de su vehículo se detuvo sin explicación. A partir de ese momento no recuerda nada. Sí entrar en el dormitorio de su casa para cambiarse de ropa y cómo su esposa se quedó sorprendida por su aspecto demacrado, pálido. Totalmente desconcertado, le relató lo sucedido. Había espacios de tiempo que no era capaz de describir; es lo que se llama en ufología ‘tiempo perdido’, algo típico en las abducciones.
Pocos meses después, aparecieron en Castronuño varias bilbaínos preguntando por él. Le dijeron que había estado en un ovni y que allí hablaron. De hecho, hicieron referencia a un episodio de su vida que era cierto. También le hicieron saber que en el pueblo había una persona que mantenía comunicación con los extraterrestres y que un día lo descubriría.
Pero no todo acaba ahí, en marzo de 1984, sobre las cuatro y media de la madrugada, tiempo después de hablar con los vascos, sucede algo increíble. Él y su mujer salían en un Seat 850 para ir al mercado a comprar género para su pescadería. Vieron una luz blanca enorme que, tres metros por delante, les siguió (o persiguió) hasta Tordesillas.
Los dos fueron testigos del fenómeno, pero también otras cuatro personas que vieron aquello en Pollos e iban en un R-12. «Era como una especie de peonza al revés», comentó en televisión.
Otros fenómenos destacables en la provincia
La actividad ufológica en Valladolid presenta casos impactantes que los investigadores Nando Domínguez y Miguel Ángel Moyano han recopilado.
Así, el 16 septiembre 1965, miles de personas fueron testigos durante cuatro horas de un presunto ovni gigantesco, de forma triangular, que apareció sobre los cielos de Valladolid, Medina del Campo y otras localidades. Donde se vio mejor fue en la Plaza Mayor de la capital. El padre Felices, dominico y gran ufólogo, dio fe del suceso con su telescopio. Relató que el objeto visto medía varios kilómetros de largo. Heliodoro Carrión, que pilotaba una avioneta, se situó debajo.
Una década después, el 16 julio 1975, el tractorista Emiliano Velasco estaba trabjando en el campo en Pedrosa del Rey cuando fue agredido por un objeto con un rayo de luz que impactó en el cristal de su tractor. Desde ese momento Emiliano empezó a enfermar hasta la fecha de su muerte casi tres años después del fatal suceso. El grupo de investigacion Kilómetro OVNI descubrió hace escasas fechas un testigo de ese suceso que describía, siendo niño, cómo vio a Emiliano con la cara quemada del lado izquierdo días después del suceso.
En 1976, seis personas regresaban en una furgoneta desde la cañada de Siete Iglesias. Un objeto luminoso parecía seguirles en la distancia, hasta que en un momento dado, fueron abordados por éste, que se colocó encima de ellos dos o tres minutos con una luz deslumbrante, quedándose el vehículo parado. Aseguraron algunos que tenía el tamaño de una plaza de toros. Días después, otro vecino aseguró que su coche se detuvo de forma inexplicable por el puente del Trabanco, saliendo despavorido de allí.
Otro caso muy impactante es el ‘caso del Niño de Tordesillas’, en 1977. Martín Velasco estaba jugando en un patio y al descubrir un objeto en forma de ovni le lanzó una piedra y éste le respondió con un haz de luz provocándole heridas. A lo largo de los años tuvo que ser intervenido quirúrgicamente varias veces.
Finalmente, el 8 agosto de 1993, un matrimonio que iba en un coche a las 04,30 horas es seguido por «un objeto luminoso» cuando viajaba de Castronuño a Villabuena del Puente (Zamora).
Fuente Castronuño, pueblo del misterio
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