El grupo de investigación Kilómetro OVNI organiza una ruta nocturna que reúne a más de 80 aficionados al misterio
El sábado Castronuño vivió una noche para el recuerdo con la celebración de la ruta Kilómetro OVNI, una actividad que llevó a más de ochenta … participantes a recorrer los lugares donde, desde hace décadas, se han registrado algunos de los casos ufológicos más llamativos de Castilla y León. La cita arrancó antes del anochecer junto a la ermita del Santo Cristo, donde la Asociación Cultural Asocastrona, coorganizadora de la actividad presentó el recorrido. A continuación, los investigadores Nando Domínguez, presidente de la Asociación de Estudios del Misterio y autor del libro ‘Ufología Histórica de Zamora’, y Miguel Ángel Moyano, investigador especializado en la casuística OVNI de Valladolid, explicaron los motivos por los que Castronuño fue elegido para acoger esta ruta. «Está dentro de una de las zonas calientes de avistamientos. Entre el pinar de Bayona y el entorno de Castronuño hemos recopilado numerosos casos de persecuciones de objetos, supuestos aterrizajes y otros testimonios que hacen de esta zona un lugar especialmente rico desde el punto de vista ufológico», explicó Domínguez.

Desde allí comenzó un recorrido a pie por caminos, cañadas y tesos del término municipal que permitió conocer sobre el terreno los escenarios exactos donde ocurrieron algunos de estos episodios, explicando el contexto, las investigaciones realizadas y los testimonios recogidos durante años de trabajo de campo. «Nuestro objetivo nunca ha sido convencer a nadie de nada, sino conservar estos testimonios antes de que se pierdan. Son parte de la memoria de nuestros pueblos y merecen ser contados en el mismo lugar donde sucedieron», explicó Domínguez. El investigador insistió además en que estas iniciativas sirven para reunir a personas interesadas en el fenómeno y mantener vivo este patrimonio oral. «Lo importante es ofrecer todos los datos para que cada persona saque sus propias conclusiones», señaló.
Domínguez y Moyano relataron varios de los casos sucedidos y documentados en la zona, como el ocurrido en la Cañada de Siete Iglesias en 1976. Los participantes escucharon cómo seis personas que regresaban en una furgoneta aseguraron haber visto una enorme estructura luminosa suspendida sobre ellos después de que su vehículo quedara inmovilizado sin explicación aparente. También explicaron como otro vecino que regresaba de trabajar afirmó haber sido perseguido durante varios kilómetros por un objeto luminoso hasta las inmediaciones de la presa de Castronuño, así como en otros escenarios donde distintos testigos aseguraron haber observado luces extrañas sobre los montes y pinares del municipio.

Otro de los episodios recordados fue el seguimiento sufrido por un matrimonio en agosto de 1993 cuando viajaba desde Castronuño hacia Villabuena del Puente (Zamora). «Un objeto luminoso acompañó al vehículo de este matrimonio durante varios kilómetros y llegó incluso a situarse delante de ellos. El objeto los acompañó hasta Villabuena, donde permaneció visible durante unos diez minutos antes de desaparecer definitivamente», explicó Domínguez. Pero sin duda el caso que más expectación despertó fue el de los ‘Hombres Chopo’, protagonizado por César Gómez, un pastor de Castronuño que en 1985 cuidaba de su rebaño junto a una balsa conocida como la del señor Cabezudo cuando creyó distinguir tres chopos a lo lejos. Al aproximarse, según su relato, descubrió que se trataba de tres figuras humanoides de unos tres metros de altura. «Durante el encuentro le transmitieron información sobre su vida y sobre acontecimientos futuros que, según afirma César, terminarían cumpliéndose años después. Tras la experiencia perdió el conocimiento y despertó tiempo más tarde sin recordar lo sucedido en ese intervalo», explicaron los investigadores durante la ruta.
La convocatoria reunió a alrededor de 80 personas llegadas desde distintos puntos de Castilla y León, Madrid, Bilbao, A Coruña e incluso Málaga. La actividad concluyó con una noche de vigía en uno de los tesos situados a la salida de Castronuño. Desde allí, los asistentes contemplaron el cielo nocturno mientras intercambiaban impresiones sobre los casos escuchados durante el recorrido y compartían sus propias experiencias.
Venancio Álvarez
«Lo llevamos delante del coche desde Castronuño hasta Pollos y no fuimos capaces ni de hablar del miedo que teníamos»

Venancio Álvarez (Castronuño, 1945), asegura haber vivido dos de las experiencias que más le han marcado y que ahora forman parte de la casuística OVNI recopilada en el municipio. No le gusta hablar de ello, ya que reconoce sentir miedo todavía, sin embargo, allí estuvo para compartirlo con el resto de asistentes a la cita nocturna. Venancio recordó que, en la madrugada del 14 de septiembre de 1983, cuando él y su mujer salían de Castronuño sobre las cuatro de la mañana para ir al mercado a comprar género para abastecer la pescadería que regentaban en el municipio, les ocurrió algo que todavía les tiene impactados. «A la salida del pueblo vimos una luz blanca enorme. Pensé que era un camión averiado o cualquier otra cosa y seguí conduciendo», recuerda. Sin embargo, al acercarse, asegura que aquella luz comenzó a elevarse y aparecieron «luces de todos los colores». «Se quedó a la altura del capó del coche y la llevamos delante durante casi dos kilómetros», relata. Asustado, decidió desviarse hacia la antigua estación de tren de Castronuño, donde residían unos conocidos. «Me metí allí por miedo, pero en décimas de segundo la luz desapareció hacia otro lado», relata. Tras reanudar el viaje, afirma que el objeto volvió a aparecer. «Otra vez se puso delante de nosotros llegar a hasta Pollos. A partir de allí empezó a subir cada vez más alto y lo seguimos viendo hasta Tordesillas, donde finalmente lo perdimos de vista. Durante todo el trayecto mi mujer y yo apenas cruzamos palabra. Íbamos callados del miedo. Después, cuando lo recordábamos, pensábamos que serían buenos, porque si hubieran querido hacernos algo, lo hubieran hecho cuando nos tenían tan cerca», opina.
No fue esa su única experiencia con lo desconocido. Unos meses antes vivió otro episodio aún más desconcertante. Regresaba de trabajar de noche cuando, a unos tres kilómetros de Castronuño, en la zona de los pinares, asegura que el entorno «se iluminó como si fuera de día» y su vehículo se detuvo de forma repentina. «A partir de ahí no recuerdo absolutamente nada. Cuando me di cuenta ya estaba en casa», explica.
Según su relato, tiempo después recibió la visita de unos desconocidos llegados desde Bilbao que preguntaban por él por su nombre. «Yo no se lo había contado a nadie. Ellos decían que se comunicaban con esos seres y que sabían todo lo que me había pasado. Me dieron todo tipo de detalles cuando yo no había hablado con nadie. Me pareció increíble», recuerda. «Han pasado más de cuarenta años y todavía hoy, cuando paso por esa carretera doy un rodeo de catorce o quince kilómetros porque sigo teniendo miedo», concluye.
Fuente: https://www.elnortedecastilla.es/valladolid/provincia/castronuno-revive-casos-ufologicos-impactantes-20260719172225-nt.html
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